¿Son mejores los chicles o mentas para refrescar el aliento?

Comencemos diciendo que la mejor manera de refrescar el aliento es una buena higiene oral. Fuera de eso, todos podrían beneficiarse de un refrescante para el aliento cuando no es posible cepillarse los dientes. Tanto el chicle como las mentas ayudan a estimular el flujo de saliva, lo que ayuda a limpiar la boca. Sin embargo, generalmente se recomienda chicles sin azúcar sobre mentas.

Hay personas a las que les gusta la acción física de masticar para eliminar potencialmente restos de comida y placa. Dicho esto, masticar chicle durante un largo período de tiempo aumenta el riesgo de desgaste excesivo de los dientes y dolor muscular, por lo que se recomienda limitar las sesiones de mascar chicle a 15 minutos. Si ha tenido un historial de problemas en las articulaciones temporomandibulares, entonces las mentas sin azúcar probablemente sean la mejor opción.

La Dra. Maely Gonzalez, especialista en gastroenterología comenta que tenemos que ser mas cuidadosos si padecemos de reflujo o acidez.

 

“Para las personas que padecen enfermedad por reflujo gastroesofágico no se recomienda el uso de menta o chocolate después de una comida por el efecto de relajación del esfínter esofágico inferior ya que pudiera condicionar más reflujo y por otra parte al masticar chicle condicionamos aerofagia (tragar aire) que también puede condicionar reflujo gastroesofágico. Pero si la persona no padece enfermedad por reflujo gastroesofágico que es el reflujo del contenido del estómago hacia el esófago que condiciona pirosis (agruras) y regurgitación (regreso del contenido alimenticio a la cavidad oral el cual puede ser deglutido nuevamente o expulsado) entonces no hay problema que consuma menta o mastique chicle.” Dice la Dra. Maely Gonzalez.

No se recomiendan gomas o mentas que contengan azúcar. Estas pueden contribuir a caries dentales actuando como una fuente de alimento para las bacterias en su boca. Cuando esas bacterias se alimentan de azúcares, uno de los subproductos es el ácido, que es lo que descompone el diente.